Temas Raiminianos: La venganza (I)

Mayo 17, 2007

pfilm29401734651456.jpgNo es Spider-man 3, a pesar de sus fallas, una película tan alejada de las temáticas de otras películas más personales en la filmografía de su director, Sam Raimi.

Mientras la mayor parte de la última película de Spider-man, parece querer contarnos todo de una vez y a los golpes, aún se aprecian elementos que ya habían estado presentes no sólo en la saga arácnida, sino en varias otras partes del trabajo del director estadounidense.

Por ejemplo, la venganza.

El tema de la venganza en la filmografía raiminiana se inaugura oficialmente en la película Darkman (El rostro de la venganza) del año 1990. En ella el doctor Payton Westlake inicia una serie de asesinatos para vengarse de los mafiosos que lo han desfigurado físicamente.

Posteriormente en el neo-western The Quick and The Dead (Rápida y Mortal) del año 95, Ellen regresa al pueblo donde siendo niña perdió a su padre, el sheriff, a manos de una banda de forajidos, cuyo líder es precisamente quien ahora gobierna el pueblo y el pricipal objetivo de su venganza.

Le venganza surge nuevamente en la última encarnación de Spider-man 3, esta vez no como eje argumental del relato sino como un elemento catalizador.

De hecho en las anteriores dos películas la venganza está tratada de modo distinto, primero quizás porque ambas películas (Darkman y The Quick and The Dead) comienzan por estar contadas desde el piso de los géneros a los que parecen pertenecer desde un principio.

Digo parecen porque ambas son ejemplo de mezclas genéricas; que se denotan tanto en el tratamiento del texto cinematográfico como en el lenguaje audiovisual usado en las mismas. Así pues que The Quick and The Dead no es un western en el estricto sentido de la palabra como Darkman no es una película de acción pura.

Aunque eje motor, en ambas películas, la venganza termina por tener valores distintos en los dos largometrajes.

En Darkman, donde los personajes son meramente estereotipos transferidos del mundo de los cómics (aunque Darkman no es una tira cómica propiamente dicha*), el tratamiento que Raimi le da los lleva a practicamente la caricaturización de los mismos. Así pues que Payton Westlake es el científico bondadoso y solidario que investiga incesantemente con el objetivo de descubrir la forma de fabricar piel artificial.

En contraposición, los mafiosos son precisamente una hipérbole de ese estereotipo, personajes que sólo pueden moverse en el campo de la sociopatía o de la psicopatía. Durant, el jefe, corta los dedos de todas sus víctimas para incorporarlos en su colección de miembros amputados.

En definitiva dos extremos opuestos, donde la venganza es precisamente una respuesta idónea en un mundo donde las normas morales son prácticamente ausentes y donde sólo esa venganza es una justicia válida.

Esta venganza es la que terminará por definir al monstruo en que finalmente terminará convirtiéndose Payton Westlake, ya que la deformación física que le fue inflingida al principio del metraje no estará completa si no se corresponde a una deformación mental, fenómeno que se puede obervar por ejemplo en The Fly (La Mosca-1986) de David Cronenberg, donde, es sin embargo, la destrucción física la principal causa de la enagenación del personaje principal.

Aunque la figura de enagenación está presente en Darkman (ha perdido su integridad física, su prometida y su trabajo), en un momento dado el mismo Payton Westlake es conciente de que es la venganza la que lo ha convertido en un monstruo, mucho más allá de su deformación facial y corporal:

continúa…

2 comentarios a “Temas Raiminianos: La venganza (I)”

  1. RAFAEL PRIETO Dice:

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  2. Juanito Cinéfilo Dice:

    Epale pana, estamos pendientes. Yo te estaré llamando.

    Saludos.

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