
Una de las películas que más disfruté el año pasado fue Historia Violenta (A History of Violence), primero porque soy un enfermo por las películas de Cronenberg, creo que, y a riesgo de sonar aburrido y repetitivo, es uno de los mejores cineastas vivos.
Nunca supe que esperar de Historia Violenta, lo que hizo su visión una experiencia emocionante y nueva, la razón de esta incertidumbre es que Cronenberg ha venido renunciando a varios de sus elementos temáticos carácterísticos, especialmente los de forma.